con este humo tan lleno de cosas nuevas, te veo con estos ojos que no son de esta tierra, te veo y me olvido de esos recuerdos que tan copada me tienen. Pero tu humo y tu vida me hacen volver de aquella muerte en la que he estado sumida por tanto... aún así aquí estoy sola. Caminando, pensando en que tal vez mi poder de invisibilidad sufra una metamorfosis y me haga tan resplandeciente como la luz y que así, tú también quieras que mi luz te cubra.
Es entonces cuando el frío de mi cuerpo vence al sol, vence a la luz y de nuevo me sume, me inunda...la luz del sol tan amarilla como los ojos que me habitan, los de esa niña que esta ahí siempre pero dormida, que nunca regresa pero nunca se va. Miren mis vacíos ojos, escuchen mi vacía voz, sientan mi frío háganlo porque no importa yo no estoy ahí y no estaré nadie puede tocarme, verme o sentirme porque no soy lo que alguna vez fui y ya nunca mas seré.
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