lunes, 13 de mayo de 2013

VIDA GRIS QUE NO ES VIDA.

A veces, quiero que termine... que acabe esta vida insulsa y tan vacía que llevo. Que poco a poco se ha llevado mi carne, mis pensamientos, mis días. A veces, quiero que no termine porque no fui feliz nunca, o tal vez lo fui pero ya no lo recuerdo porque me he encargado de cubrir los preciados recuerdos con mas recuerdos. Recuerdos sin gracia, bañados en un aire lúgubre, escondidos bajo llave y fui tan torpe que la arroje al mar. 
Justo ahora me siento del gris de mis palabras, completamente triste y desubicada. Y si hago cosas toxicas para mi es porque busco sentirme viva, porque busco en una de esas tantas veces en las que me intoxico con cosas vanas que mi alma surja y me retome. Me devuelva a la niña bonita que era, la que soñaba, la que hacia reír y reía, la que extrañaba, quería,  abrazaba, pero sobre todo la que sentía ... ¿porque ya no siento nada? porque mi cabeza me da indicaciones que no quiero completar, porque tal vez me até y nunca aprendí a soltarme. 
Hojas secas que suenan al caminar... mi corazón suena así cuando en las noches me puedo escuchar. Truenos y relámpagos  que me acompañan a todas partes. Atarme a la vida misma, con todas las fuerzas y aún así cada mañana sentirme mas muerta que nunca. Fingir se volvió mi fuerte y llorar se ha vuelto poco a poco las gotas de vida que tengo que ver cuando pienso que la realidad ya no me pertenece y que desde un limbo ajeno a este mundo observo pasar a todos frente a mis ojos. Sentimientos que requiero de vuelta y falta de ganas de ir en su búsqueda  Lastimada y lastimando a diario porque las hojas secas que suenan en la noche están siendo pisadas en las mañanas y es un pisar tan lento que espera hasta cuando estoy a solas para quebrarlas por completo y que su sonido me retumbe. Vida gris... que no es vida.