martes, 29 de enero de 2013

2013 no me decepciones.

Seguramente es por estar escuchando esa canción de Zahara, o por ver tanto tri metri sopra il cielo.
Seguramente es porque no ocupo la parte lógica de mi cerebro, 
porque no estoy haciendo música constantemente... seguramente por todo eso me regalo.
Me regalo a la melancolía y a su maldito vértigo infinito aplicado a mi estomago a mi pecho y a mis lagrimales, yo no diré que es por aquella persona que todos creen que es... yo diré,
que él tuvo el valor que a mi me falto para marcharme, él se fue y yo voy a dejarlo.
Yo, viviré en ese recuerdo eternamente y seguramente viviré ahí por los dos.
Porque no es normal que en las noches tenga pesadillas, pero asumo que es por mi bloqueo;
si, ese bloqueo que le hago a mi consciente para no extrañarlo, seguramente 
también es esa fuerza que le aplico al hecho de bloquear su voz en mi cabeza.
Seguramente son todas esas cosas y otras mas... 
pero por si algún día vuelves a pasar por aquí y por alguna razón decides leer esto. 
Feliz vida, feliz viaje, feliz tiempo, feliz baile, feliz día, madrugada, noche...
 feliz cumpleaños, feliz navidad y año. 
Espero que todo en tu vida este lleno de aquella magia que imprimiste en la mía 
que intente imprimir en la tuya pero nunca surtió efecto. 
Espero siempre recuerdes febrero como lo haré yo. 
Adiós, yo no me voy te vas tú... 
yo estaré aunque tú no. Yo siempre estaré.
Respiro y decido ponerle candado a ese baúl en mi cabeza en el que guardo
su voz, su cabello, sus ojos, su risa, su olor, su mal humor, 
sus chistes, sus gritos, su caminar, como despertaba y como se dormía. 
Echaré de menos todo eso... buen viaje para él. 
FIN.