Hubiera querido arrebatarle el cielo, pero eso, eso era imposible... porque es la locura la mas infalible magia, cada quien se posa en la posición más favorable y es que no es de tristeza, es de dejar a un lado ese romanticismo y su hostigante color ROSA, es dejar salir ese inexplicable mal uso de la mente, es reflejar una luz fluorescente que no apacigüe si no que altere, es sentir una mágica noche que puede engañar tantas veces como le plazca.
Seremos jóvenes hasta cuando envejezcamos y no hallaremos razón en nada; así que nada de teorías, no somos los zombies de nadie. Y si es enojo? enojo sera y punto.
Porque el tiempo en nuestras manos se hace trizas, porque andamos a tropiezos por el mundo.
Y si a mi se refiere, soy tan buena para señalar las perfecciones en los demás, pero probablemente solo sean conjeturas... usando esbeltas palabras, que saco de agujeros con muchísimas letras, hermosos agujeros en los que me introduzco donde solo hay colores regados por el piso.
Seguramente es de esos vómitos de recuerdos que se me atascan en el pecho, ja! y aquí estas de nuevo y sabes meterte donde no debes hacerlo, yo dibujo una bofetada pero la pinto de blanco y tú la conviertes en caricia.
Siempre es un fin y dos días mas tarde un reingreso a la reconciliación, el pasado se intercambia de signo y nos vemos con ojos que vienen de otro lado, pero no es triste, no lo es y por eso lo escribo. A veces tenemos que llorar por amor y llenar dos, tres...cinco vasos, porque así te quiero desde otra parte, alcanzándote por mi misma.
De alguna manera estamos aquí, somos otra cosa, estamos girando en este algo donde se puede estar GRIS y ser realmente ROSA.
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